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Glorificando a Dios

Los cristianos tenemos un llamado que está más allá de nuestra comprensión. Vivir para la gloria de Dios. Eso significa vivir como nuestro Señor Jesucristo vivió, vivir solamente para permitir que la gloria de Dios brille  en nuestra vida. Debemos tomar algo de tiempo para asimilar esta idea, que nuestra vida brille en todas nuestras acciones, aún las acciones más simples y comunes deben brillar dando la gloria a Dios.

El Señor Jesús glorificó al Padre en todas sus acciones y con eso nos enseñó que vivir para la gloria de Dios es el más alto de los objetivos en la vida.  Que nuestro Padre en los cielos sea glorificado en todo lo que hacemos en la vida, casi parece un sueño. El que nuestra vida al igual que la de nuestro Señor Jesucristo, esté animada, alentada, motivada por este propósito, que cada día este deseo se haga más fuerte en nuestro corazón y que nuestro lema en la vida llegue a ser “Todo para la gloria de Dios”. Oramos y pedimos con el corazón que ese sueño se cumpla, que nuestra fe se mantenga  firme y confiada en el poder del Espíritu Santo para que nuestro deseo sea realidad.

¿Acaso no sabemos que nuestro cuerpo es templo el Espíritu Santo? si lo sabemos, entonces honremos a nuestro Padre con nuestro cuerpo y con nuestro espíritu, eso es lo que escribe Pablo en su carta a los Corintios.  Si algo debe marcar nuestra vida es ser humildes ante Dios y obedientes a Él,  busquemos que la gloria de Dios brille en nuestras vidas. Pablo en su carta a los Filipenses nos recuerda que vivimos en una generación malvada y perversa, y que en medio de ella debemos brillar, resplandecer como brillan las estrellas en el cielo. Y la única manera dice Pablo es “asidos” de la Palabra, asidos es más que simplemente leerla, significa tomados firmemente, sin soltarla, “pegados” a ella no como un libro solamente, sino llevando cada uno de sus pensamientos en el corazón y vivir cada uno de sus preceptos diariamente.

Como cristianos vivir para la gloria de Dios es una aventura constante, pues diariamente enfrentamos el reto de combatir la oscuridad del mundo con la gloria de Jesús reflejada en nuestras vidas.

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