Crónica del XV Congreso

Siempre hay algo que contar cuando un grupo de pastores y lideres de la iglesia se reúnen. Una reunión así tuvo lugar los días 6-9 de marzo cuando pastores y miembros de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México hombres y mujeres se reunieron en Oaxtepec, Morelos convocados por MOVIPRES para celebrar su XV Congreso Nacional.

Acudieron a esta reunión líderes de diferentes presbiterios y estuvieron representados los Estados de México, Oaxaca, Tabasco, Morelos, Guerrero, Nuevo León, Guanajuato, Querétaro, Campeche, Hidalgo, y Ciudad de México, participaron cuatro conferencistas; Francisco Limón, que vino de las cálidas tierras de Guerrero, Wilburt Madera desde la blanca Mérida, Emmanuel Castillo de nuestra ciudad capital y Katy Taylor misionera en México durante más de 30 años. Todos ellos expusieron sus conferencias tratando el tema general de cómo la iglesia y sus miembros a la luz de la Palabra de Dios pueden renovar su relación personal con Dios, con su familia, con su iglesia y así enfrentar el desafío de cómo ser luz en sus comunidades y traer bendición a sus familias y hermanos en Cristo, después, en talleres de trabajo y formando equipos los congresistas trabajaron buscando aplicar los conceptos de cada conferencia a su campo ministerial.

Cada uno de los asistentes después de cuatro días de trabajo en este congreso, (algunos dicen que fue trabajo continuo y sin descanso) participando en las conferencias y talleres regresaron a casa con más herramientas para trabajar en sus iglesias, ahora están más motivados, con una idea más clara de cómo hacer el trabajo que tiene que realizar, y con diferentes materiales para ejercer sus ministerios en su ciudad e iglesia, además, con una visión más clara de cómo ejercer sus ministerios al servicio de nuestro Señor Jesucristo.
Hay mucho que contar, pues al tomar los alimentos, compartiendo el pan y la sal, se estrechó la comunión entre los hermanos, al platicar no solo sobre la conferencia en turo sino también sobre sus lugares de origen, sus iglesias y congregaciones, y al calor del café y las enchiladas, compartieron entre sí sus experiencias de trabajo, las estrategias que emplean con sus aciertos y fallas, e intercambiaron direcciones para mantener el contacto una vez terminado el congreso.

Los devocionales, así como el culto mago en el que celebramos la Cena del Señor fueron de abundante bendición, los muros del auditorio se cimbraron con las voces de los hermanos que entonaban emocionados cada uno de los himnos, la predicación de la Palabra siempre fue desafiante confrontándonos con lo que como iglesia debemos hacer.
Al finalizar el congreso cada uno de los participantes recibió una constancia de su participación, pero lo más importante es que a todos se les llamó a hacer el compromiso de transmitir lo aprendido en su campo de trabajo, entre sus iglesias, congregaciones y misiones. Sabemos que si lo hacen esa será la mejor constancia de su asistencia a este congreso.

Todos los asistentes recibieron una USB que contiene los materiales del congreso, así como una amplia gama de libros relacionados con los temas que se abordaron en esta reunión, podemos afirmar que el estudio de todos ellos traerá bendición a sus iglesias.
Algunas iglesias y presbiterios, presentaros a MOVIPRES su inquietud de realizar Congresos Regionales, pues muchos de sus miembros no pueden asistir al Congreso Nacional, y en este proyecto ya se está trabajando, (próximamente en Querétaro) y estamos abiertos para atender el llamado de las diferentes zonas del país.

Hay muchas otras cosas que contar y que se quedaron en el tintero, baste decir que muchos de los asistentes se quedaron con ganas de recibir más, y los organizadores también con ganas de dar más, pero al estar limitados de tiempo tenemos que esperarnos para el próximo congreso. Bendiciones a todos.

Eduardo de la Rosa